Era evidente el crecimiento de la fama de Jesús. Sus milagros y predicación ganaban mas adeptos cada dia, las mujeres también se iban sumando a esta causa noble, a pesar de que en aquel tiempo no tenían tanta libertad. La misión que trajo el Señor, se fue proyectando y concretando en el tiempo, gracias también a la fe, valentía y decisión de estas personas que lo acompañaron. Gracias a estas actitudes, de sus apóstoles y de las mujeres, hoy la humanidad conoce a Dios y se abre a una nueva esperanza de vida a través de la fe.
Feliz y bendecido día.
Del Evangelio. Lucas 8, 1-3.
No hay comentarios:
Publicar un comentario