jueves, 31 de agosto de 2017

Oración a María

¡ OH SEÑORA MÍA !

(Para consagrarse cada día a la Virgen)


¡ Oh Señora mía ! ¡ Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día y para siempre, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén.

ORACIÓN DE LA MAÑANA

(Para ofrecer cada día a Dios)

Al comenzar el nuevo día, te pido que me ayudes, que me libres de todo mal, de todo peligro y de todo pecado; que sean buenas mis palabras, mis miradas, mis sentimientos, mis acciones y el fondo de mi corazón.
Te ofrezco Señor, todos mis pensamientos, obras y trabajos de este día. Bendícelos a fin de que no haya ninguno que no sea hecho por tu amor. Amén.



Venimos de Dios y a Dios hemos de volver

Venimos de Dios y a Dios hemos de volver. Si lleváramos en cuenta siempre esta expresión y actuáramos en consecuencia, viviendo la vida acorde a lo que Dios espera de nosotros, estaríamos siempre preparados y sin temor para la llegada del Señor. Ni el tiempo que viviremos no sabemos, pero la fe nos indica, que sí existe otra vida futura y eterna junto a Dios, a la que debemos llegar.

En medio de todos nuestros aprietos y luchas... (Tesalonicenses (3,7-13)

Lecturas del Jueves de la 21ª semana del Tiempo Ordinario 

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (3,7-13): 

En medio de todos nuestros aprietos y luchas, vosotros, con vuestra fe, nos animáis; ahora nos sentimos vivir, sabiendo que os mantenéis fieles al Señor. ¿Cómo podremos agradecérselo bastante a Dios? ¡Tanta alegría como gozamos delante de Dios por causa vuestra, cuando pedimos día y noche veros cara a cara y remediar las deficiencias de vuestra fe!

miércoles, 30 de agosto de 2017

Es evidente que a Jesús no le agradaba la hipocresía de los escribas y fariseos.. (Mateo. 23, 27-32.)

Es evidente que a Jesús no le agradaba la hipocresía de los escribas y fariseos, que vivían de apariencias, predicaban lo que ni ellos mismos cumplían y cargaban sobre la gente una forma de comportamiento espiritual no acorde a lo que le agrada a Dios.

Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas...

Lecturas del Miércoles de la 21ª semana del Tiempo Ordinario

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses (2,9-13): 

Recordad, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas; trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie, proclamamos entre vosotros el Evangelio de Dios.